jueves, 18 de noviembre de 2010

Los IraKundos




"Los Iracundos" fue un grupo musical iniciado a fines de la década del ’50 en Paysandú, Uruguay, que inundó con sus melodías varias orejas de generaciones a lo largo de su carrera. Fue una banda melódica sin igual para algunos fanáticos y para otros fue más o menos, pero no quiero hablar de estos IRACUNDOS sino de los nuevos. Los IraKundos.

Hay una nueva secta en el país que se autodenomina “Los IraKundos”, integrada casi en su totalidad por jóvenes argentinos de entre 20 y 30 años de edad que se encuentran en este instante poseídos por la oscura magia de sus aniñadas creencias, sin aparente viso de despertar del trance.

Son jóvenes inteligentes que buscan cambiar este mundo con frenesí, aunque con un severo problema psíquico producido por el trance en el que se encuentran sedados.

Es muy fácil avistar uno, usted sólo tiene que hacer mención sobre algo que no le agrada del gobierno Kirchnerista. Pero no me refiero a defenestrar al gobierno, putearlo o agredirlo con vehemencia encolerizada, no. Sólo hace falta mencionar algo con mucha altura o con gran respeto utilizando las palabras más debatidas en nuestro interior para recibir de parte de estos sectarios una reprimenda enfurecida o un corte abrupto de relación.

Lo más extraño de esta secta son las contradicciones en las que se hunden a diario:

- Aman ciegamente a Néstor Kirchner y Sra sin importar los errores que estos cometan.

- Increpan violentamente a quien no los ame y/o los borran de sus agendas para nunca más volver a tener contacto con aquellos.

- Aceptan sin contemplación alguna cada decisión emanada de la boca de alguno de estos dos gobernantes y aplauden fervorosos cada orden por estos dada, sea ésta cuál fuere.

- No sirve de nada que uno le muestre con pruebas fidedignas y gran respeto, midiendo las palabras a utilizar, que tal o cual cosa está mal pensada o tiene oscuros intereses personales detrás. Ellos no sólo no lo ven sino que se ofenden como si uno les hubiera insultado a la madre, señalando que ésta es una prostituta que trabaja gratis porque ama que se la pongan de a varios.

- Tampoco importa el grado de cercanía que uno tenga con estos sectarios: se puede tratar tanto del conocido de un conocido lejano como de un propio hermano: Mencionar que uno no simpatiza con Néstor o Cristina Kirchner es suficiente para arruinar una relación para siempre, sin importar todo lo que hizo que esta relación haya existido.

- Los IraKundos no toleran que se hable mal de Néstor.

- Los IraKundos no toleran que se hable mal de Cristina.

- Los IraKundos no aceptan que se mencione siquiera a los empresarios que se hicieron poderosos y millonarios con estos dos mandatos. Incluso es altamente probable que hagan cara de no conocer esos nombres que uno les menciona, conocidos ampliamente por toda la población.

- Los IraKundos no entran en debate si el tema en discusión es el enriquecimiento ilícito y el desvío de fondos de estos dos mandatarios.

- Cualquier medida arbitraria que haya manado del escritorio de Rivadavia en el tiempo en que estos dos mandatarios estuvieron a cargo no es vista como tal, y es inadmisible su comparación con cualquier otra medida arbitraria dictada por cualquier otro mandatario que haya ocupado ese cargo.

- Las vidas de multimillonarios que disfrutan ambos mandatarios y sus hijos no se ponen en tela de juicio por los IraKundos. Esto no sólo no es visto como una estúpida contradicción sino que no les importa. No es un ítem relevante.



Estoy preocupado con esta secta, porque no la entiendo. Y porque si hay en este mundo una contradicción, sin dudas es la que tienen estos IraKundos. Mucho más que la contradicción que tienen los fanáticos religiosos a los que tanto critican, por poner un cristalino ejemplo.

Los IraKundos bogan por un país con equidades, por un país que encarcele sin “peros” a todo aquel ciudadano corrupto -aunque hay varios ciudadanos corruptos “K” que siguen libres-; por un país que enjuicie de una vez por todas a los militares del ’70 -y acepte como víctimas a todas las víctimas de esa época y no solo a integrantes de Montoneros- , por un país que vele por sus ciudadanos carenciados, -donde aún hoy hay millones de familias abandonadas-; por un país que no tolere el analfabetismo, por un país con respeto por sus mayores, por un país que proteja la industria nacional, -cuando Brasil sigue abusando de nosotros-, por un país que cobije a sus ciudadanos estudiosos y les dé el sustento que merecen, por un país sin monopolios -pero ningún monopolio, no sólo el de los enemigos “K”-; por un país sin kilométricas diferencias sociales.

Los pocos IraKundos con los que pude mantener una charla política sin terminar a los gritos me han hecho este nefasto comentario:

“Es mejor que roben pero repartan un poco a que roben y no hagan nada”

Entonces, querido lector, me pregunto desahuciado:


¿Hay algo más necio en este mundo que ése pensamiento?

¿Hay una visión más “neanderthal” que esa?

¿Se puede intentar ser un ciudadano comprometido con la causa: “CAMBIAR EL PAIS” con ese precepto?

¿Es correcto pensarse “ciudadano comprometido con la causa” si se piensa eso?

¿Hay alguna chance, por más chiquita que esta sea, de que el país cambie definitivamente si los ciudadanos jóvenes que lo habitan tienen esa premisa insobornable?


Entonces le sugiero, si usted tiene 35 años o más y sufrió en carne propia (no se lo contaron) a los gobiernos anteriores a los de los Kirchner debe tener mucho cuidado, porque los IraKundos andan sueltos, y están en todos lados. Es como un virus invisible que se apoderó de todo el cuerpo, por lo que le aconsejo:

- No intente por ningún motivo cambiar el pensamiento de un IraKundo. No sólo no lo logrará sino que, por el contrario, deberá entender que acaba de perder un amigo para siempre .

- Ni se le cruce por la cabeza manifestar disgusto o incomodidad con nada que rodee a esta familia K, será inmediatamente ninguneado y prejuzgado, sembrando esa discriminación que tanto luchan por neutralizar en los demás.

- En el caso que no haya marcha atrás y ya no le quede otra alternativa que señalarle a un IraKundo que lo está discriminando sólo por pensar distinto en un claro acto fascista, sólo conseguirá que el IraKundo se “iracundice” hasta la locura; hay un caso, del que no fui testigo, gracias al cielo, en que a uno de estos sectarios le explotó la cabeza delante de otro ciudadano que le mencionó algo en contra de los K, no tengo pruebas de ése episodio pero imagino que no va a querer que esto le suceda.

- Una vez avistado un IraKundo deberá mantener la calma y pensar cuál es la manera adecuada de enfrentarlo. No es fácil. Y depende del grado de cercanía que usted tenga con él para navegar ese oscuro río infestado de cocodrilos hambrientos que será, de aquí en más, esa relación.

- Si no le importa la amistad y le vendría bien sacársela de encima, este es un buen momento para hacerlo. Dígale, por ejemplo, que Néstor era estrábico, o que Cristina tiene Botox en los pómulos, y será suficiente. El IraKundo lo mirará con espanto y saldrá corriendo, alejándose de usted con los brazos en alto y aullando como un vampiro al que le mostraron repentinamente una crucecita de plata peruana.

- Si la relación le importa un poco porque tiene aprecio por el IraKundo, recuerde no mencionar nunca nada de estos dos mandatarios. En el momento que salga el tema, usted asienta con la cabeza dando a entender que está de acuerdo con lo que el IraKundo le está manifestando e inmediatamente cambie de tema. Esto es difícil porque ya casi no hay tema que no involucre a la pareja K, pero inténtelo, hable de bordados, o de aceitunas, del documental que vio la semana sobre cómo se aparean los osos panda. En fin, busque la mejor salida del intríngulis y, sobre todo: Absténgase de hablar del tema por más ganas que tenga de hacerlo.


- Si la relación que mantiene con el IraKundo es muy importante: hermano, amigo íntimo, pareja, compañero de andanzas: está frito. No tiene ninguna posibilidad de evitar enfrentarse a ellos, por lo que aconsejo mantener la relación, pero en silencio. Una buena manera de contrarrestar el dilema que tendrá de no hablar de nada es manifestarse lisa y llanamente sordo-mudo. Aunque sea un engaño, es una buena posibilidad de relacionarse con el IraKundo. Deje una brecha de un mes sin verlo y luego aparezca por la casa con una venda en la cabeza manchada con Pervinox y cara de accidente. Pídale un papelito para escribirle lo que le quiere decir y manifiéstele que se accidentó y quedó sordomudo (sin aclarar demasiado para no revelar la mentira, póngase mal y depresivo si ve que el IraKundo insiste con los detalles del accidente). Ésta es, luego de varias semanas de escudriñamiento, la única posibilidad que vislumbré de continuar con la relación.

Recuerde: Los IraKundos están sueltos. Y usted no querrá experimentar en carne propia ninguna de estas situaciones que aquí le menciono.

Suerte.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Emilio Massera



Cuando uno guglea “Emilio Massera” en internet lo primero que sale son las noticias de último momento, con su entierro y esas cosas; y después aparece el “WIKI” de Massera, al que entré para ver la fecha de nacimiento, el lugar donde nació y esas cosas que uno chusmea cuando tiene que escribir sobre alguien.

Es muy desalentador el trato que le da el “WIKI” a su historia, aunque no sé si la palabra justa es “desalentador”, quizás sea mejor “terrorífico” o “indignante”, puede que la mejor palabra sea “asqueroso”, pero no lo sé, estoy tan desconcertado con el contenido del “WIKI” de Massera que no sé qué pensar.

Dice que nació en Paraná, en 1925. Y que fue un “militar argentino”. Que entre 1976 y 1978 formó parte junto con Videla y Agosti de la “junta militar” que depuso a la presidenta María Estela Martínez de Perón y gobernó “de facto” la Argentina durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.

Luego menciona que inició sus estudios en La Plata por convencimiento de su padre que le recomendó que se haga militar, habla de sus sucesivos asensos que van desde grumete hasta almirante, que Perón lo nombró “capitán de navío” y que Lastiri, más luego, lo nombró “Comandante en jefe de la Armada”.

En el siguiente párrafo, “WIKI” nos deleita con montones de otras condecoraciones que Massera recibió de parte de Chile, Ecuador, Brasil, Paraguay, Perú, Venezuela, Estados Unidos, Taiwán, Colombia, Corea, España, Gabón, México, Nicaragua, Sudáfrica y Ururguay.

También menciona que fue miembro de la Comisión Directiva del Centro Naval e Instituto de Publicaciones Navales, Socio Honorario de la Liga Naval Argentina, Miembro Académico del Instituto de Ciencias Políticas de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, Doctor Honoris Causa de la Universidad John Fitzgerald Kennedy, Periodista Honoris Causa del Instituto Latinoamericano de Intercambio Periodístico, Profesor Honorario de la Universidad del Salvador, entre otros reconocimientos…

Después dice que lideró junto a Videla y Agosti el movimiento golpista que derrocó el “inestable” gobierno de Isabel Perón.

También dice que el silenciamiento de la difusión de “ideas opuestas a la civilización occidental y cristiana” redundó en la desaparición de una cifra “importante”, aunque incierta, de personas, incluyendo un “importante” número de sacerdotes y monjas tercermundistas, pese a lo cual, la relación de Massera con la iglesia fue siempre “excelente”…

Escuetamente, en un parrafito de mierda, dice que la ESMA, bajo su dirección, fue uno de los centros de detención más grandes y espantosos del país (no menciona la palabra “clandestino)

Luego dice que al separarse del gobierno en el ’78 fue investigado por la CONADEP y que en enero del ’83 se presentó como candidato a Presidente de la Nación por el “Partido para la Democracia Social”, pero en Junio fue detenido imposibilitándolo de participar en la contienda electoral...

Este es el afiche de promoción de esa delirante opción de voto:




¡Y fue publicado por Clarín! ¡Cómo no!

El WIKI dice luego que en el ’85 fue condenado a perpetua por los siguientes delitos:

3 homicidios
12 tormentos
69 privaciones ilegítimas de la libertad
7 robos
17 desnudos públicos
3 vandalismos pueriles

Sin embargo, en 1990, fue indultado por Menem para vivir feliz hasta el ’98 en donde nuevamente fue encarcelado, esta vez por la sustracción de bebés, crimen considerado de LESA HUMANIDAD y, por tal motivo, pasible de prescripción.

En 2002 al tipo le dio un aneurisma y fue ingresado en el Hospital Argerich para lograr ser declarado “incapaz” por “demencia” y se suspendieron las causas en su contra.


Yo sé que ni usted ni yo necesitamos entrar al WIKI de Emilio Eduardo Massera para saber quién es, quién fue o qué hizo; todos conocemos ampliamente a este hijo de puta. Lo que a mí me preocupa es la visión distorsionada que causa esta “biografía” de Massera en los ciudadanos que nacieron entre 1990 y la actualidad, ciudadanos jóvenes, incluso niños, que usan Internet y WIKI desde que toman la mamadera, y que la utilizan a diario para estudiar e instruirse sobre historia cuando una maestra les da tarea.

¿No habría que encontrar la manera de re-escribir ese WIKI de manera más adecuada, más fidedigna, más real?

¿Quién es el que administra el WIKI de Massera?



En Youtube uno puede encontrar cualquier pelotudez, cualquiera; ahora usted intente encontrar la hipócrita entrevista que una vez Massera accedió a darle a Hadad y Longobardi y no la encontrará. No existe tal entrevista en el Youtube.

Massera hizo lo que quiso. Durante su estadía en el poder, luego, e incluso a su muerte.

No importó la democracia. No importaron los juicios. Cuando enfermó fue atendido con los mejores cuidados. Hasta el día de su muerte fue cobijado por el poder y coartado con su “demencia senil” para que disfrute como un rey de sus últimos años de vida. Sus descendientes disfrutarán de su fortuna, esa fortuna lograda de manera ilícita durante su época de homicida criminal y ladrón de patrimonio de desaparecidos y de bebés.

Esa fortuna que no será devuelta a sus dueños porque los descendientes de Massera no serán embargados. Todo será igual que como fue hasta ahora, seguramente sus retoños cambiarán su nombre y se irán a vivir a algún lado extraño donde no los conozca nadie, aunque quizás ni haga falta… Como hemos visto, este país no cambia más.



lunes, 8 de noviembre de 2010

Néstor Kirchner




Se fue Néstor Kirchner. Se murió.


Debo reconocer que me tomó por sorpresa su muerte mientras esperábamos con mi novia y mi hija mayor al censista el miércoles a las 9:20. Estábamos con la incertidumbre de los censos: si vendrían rápido, si deberíamos quedarnos como giles todo el día encerrados, si vendrían… Entonces nos dispusimos a desayunar y puse a Víctor Hugo en la radio, que, con voz perturbada y seria, nos notificaba de la muerte del “ex presidente”.

Lo primero que hice fue mirar con asombro desorbitado a mi novia y mi hija, que me devolvieron la misma mueca; pero Víctor Hugo no decía qué ex presidente, sólo decía que acababa de morir el “ex presidente”, sin mencionar su nombre. Estuvo un rato largo hablando sobre esa muerte sin dar la pista necesaria, a lo que supuse se refería a Menem: el tipo está bastante viejo, bastante destrozado y ¿porqué no podría haberlo tomado un infarto? Sería lo más razonable en un tipo que hizo lo que él hizo y supuse que quizás, sobre el final de su vida, se había visto al espejo por primera vez en serio y se había dado cuenta de quién era y se había cagado muriendo; podría haber sido, pero no.

Después de un tiempo que para mí fue extenuantemente largo, aunque en realidad debe haber sido corto ya que culpo la distorsión de aquellos segundos a mi ansiedad para que me revelen el nombre, Víctor Hugo lo nombró: Néstor Kirchner.

No lo creía. O no lo quería creer. Años haciendo el chiste pelotudo cuando me preguntaban cuando me iba a afeitar y yo respondiendo: cuando se muera Cristina, ahora el que se había muerto era Néstor. Se había muerto posta.

La primera sensación que manifestó mi cuerpo fue de relax, y pensé: Al fin se terminó esta historia absurda, pero luego peleándome feo con una amiga por chat que lo ama incondicionalmente me di cuenta que no debía manifestar tan descaradamente mis opiniones frente a gente que sí lo quiso o que estuvo de acuerdo a rajatabla con su gestión. Porque debo reconocer cosas que sí hizo, aunque no me queda claro el porqué.


Cuando Néstor tomó el bastón de manos de Duhalde miró a la cámara y dijo:



“Somos un grupo de argentinos comunes con cargos importantes”



Y me hizo emocionar y creer en él (como me pasó casi eternamente con cada asunción presidencial, creo en esos hombres que toman el poder; quizás sea la ilusión de encontrar ese cambio que nos es esquivo desde que vino Cristóbal Colón, no lo sé…)


Néstor hizo una gran gestión durante sus primeros años de gobierno y después desbarrancó, como les pasa a todos los que han arrancado sus mandatos con frenesí.



Descolgó los cuadros de Videla y de Bignone: Finalmente, respetuoso gesto.


Se le plantó al FMI: Grandes huevos.


Mostró distancia con la iglesia apoyando el matrimonio homosexual: Al fin.


Se le plantó al campo: Y el campo se sacó la careta.


Señaló los chanchullos de Ernestina Herrera de Noble y la dejó sin nada y a los gritos: Ése es mi pollo.


Siguió su pelea con ella por Fibertel y la volvió a cagar: Otra que se sacó la careta para no poder volver a ponérsela nunca más.


Desnudó la tramoya de Papel Prensa: Gran acto.


Puso en evidencia a cada tramposo y a cada trepador que hubo en este país: Muy valorable.



Pero no me gusta Néstor. No noto sinceridad en sus actos. Existe, sin duda alguna, un doble fondo en todas esas acciones. Un doble fondo que me da gran terror, porque no sé para donde saldrá el tiro, que seguro es inmediato.


A pesar que Néstor no me cae bien, me puse a debatir conmigo mismo y me di cuenta que yo soy igual, que si yo hubiera estado gobernando el país seguramente hubiera adoptado los mismos modales, pero luego me frené, retándome: Si yo tuviera la posibilidad de gobernar el país utilizaría modales más acordes a ese cargo, ya que lo merecen más que nada en el mundo, porque ése cargo conlleva la más grande responsabilidad y deja en último plano a la persona que lo ocupa, y no al revés.


Le hubiera mandado una carta, por ejemplo, a Ernestina Herrera de Noble, indicándole las cosas que a partir de mañana no podría seguir usufructuando y la hubiera dejado gritando sola. Jamás me hubiera enfrentado a ella o bajado a su nivel, ya que soy más importante en el cargo que ocupo y Ernestina, por más plata y poder que tenga, es uno de los ciudadanos que gobierno.


Le hubiera notificado al campo que a partir de mañana nada sería igual y que deberían pagar esto, aquello y lo otro. El campo hubiera adoptado las mismas formas coléricas que adoptó y hubiera quedado bien claro cómo era la cosa. Mucho más claro de cómo quedó al principio, con los gritos y las acusaciones.


Le hubiera quitado el negocio de las jubilaciones a Constantini y hubiera guardado celosamente ese dinero para pagar las jubilaciones haciendo públicos tanto los montos guardados como los intereses obtenidos cómo las inversiones realizadas.


Hubiera hecho una “Asignación Familiar” de alimentos, no de plata, ya que sabemos que la gente pobre utiliza esos $180 para comprar tarjetas de celular, fasos y cerveza, está largamente comprobado que sólo el 20% de las asignaciones familiares van a parar a leche-arroz-pañales-polenta.


No hubiera hecho ningún negociado con ningún empresario sureño. Jamás me hubiera reunido a solas en el medio de la nada con Cristóbal López ni con Lázaro Báez, como tampoco hubiera puesto jamás como dueño de un conglomerado de noticias a un ex chofer mío que no tiene ninguna herramienta de defensa ante la primera pregunta pecaminosa que se le haga respecto de dónde sacó el dinero para tener las empresas que tiene habiendo sido chofer toda su vida...


Jamás hubiera dejado que un ministro mío, por ejemplo Julio de Vido, sea el dueño y señor de la cartera del país. Mucho menos lo hubiera dejado 5 segundos en el cargo luego de enterarme que está siendo cuestionado por un sinnúmero de confusas inversiones públicas.


Nunca me hubiera enriquecido ilícitamente. No me lo perdonaría.


No le hubiera pagado, como dicen por ahí unos ex empleados de radio Continental en un mail que anda dando vueltas, 10 millones de dólares a Victor Hugo para que hable bien de mi gestión: si mi gestión es buena y existe en algún lugar recóndito de este país un periodista serio, no haría falta esa millonaria inversión.


Le hubiera dado una reprimenda a mi hija menor en la primera situación en donde me hizo quedar mal quedando mal ella. Así como yo soy el N°1, mi hija debe comportarse como la hija N°1. En lugar de los viajes innecesarios con helicópteros del estado porque se olvidó los libros de estudio, en lugar de comprarle un MiniCooper, en lugar de dejar que se enfieste y gaste lo mismo que Ricardo Fort cada fin de semana le hubiera encomendado que viaje al norte y reparta alimentos entre los ciudadanos abandonados en el Chaco y en Formosa. Jamás hubiera tapado el problema enviándola a estudiar cine a New York.


Lo mismo hubiera hecho con mi hijo, al que le hubiera pedido que recorra el país de punta a punta para que me de el parte de situación de cada pueblo abandonado, para solucionarlo juntos. Eso hubiera sido un gesto inolvidable que me hubiera depositado sin escalas en el escalafón de prócer, aunque los próceres nunca ansiaron ese cargo…


Nunca jamás me hubiera entrevistado con Peter Munk, dueño de Barrick Gold. Y mucho menos hubiera mandado a mi mujer a firmar un trato con ese pirata para que luego los medios tomen fotografías; siempre me sentí fascinado por las expresiones de los rostros, que dicen mucho más que las palabras; en esa foto se ve claramente la expresión de victoria de Peter Munk y la expresión de arrepentimiento de Cristina, se ve muy claro que “arreglaron” una plata, porque los seres humanos no somos robots, por más alto cargo que tengamos, y las muecas faciales son irremediables...


Tengo la fea sensación de que todo esto es una gran farsa. Un montaje absurdo para tapar cuestiones oscuras y perturbadoras. No me lo creo. Sólo anhelo que el tiempo me tape la boca y que toda esta sensación que me invade sea producto de las horripilantes experiencias anteriores.


Sólo espero eso.