miércoles, 3 de agosto de 2011

Descuidos pelotudos, pérdidas descomunales...

Tengo un amigo que se llama Fernando, hoy debe tener 85 años, que hace mucho estaba almorzando con su mujer y, antes de volverse al taller donde trabajaba en Granadero Baigorria, decidió llevarle un poco de la tentadora sopa que había cocinado su santa a su hijo, que vivía a pocas cuadras de su casa.
Rina, su mujer, quiso poner la sopa en un tupper, pero mi amigo desestimó la oferta y, haciendo equilibrio para que no se le vuelque, se llevó la sopa en un plato hondo y la apoyó con cuidado en el asiento del acompañante de su Mazda Nosécuánto, ese que venía con los faroles ocultos.
Rina le advirtió que se le iba a volcar, que cómo iba a hacer para llevar la sopa así. Pero él le dijo que iba a ir despacio. Que no se preocupe.

Y Fernando bajó marcha atrás el Mazda de la vereda con cuidado milimétrico, ante la mirada inquietante de Rina, que observaba las maniobras negando con la cabeza y agarrándose el batón con su mano ya que había algo de viento y siempre tuvo problemas respiratorios.
Y partió con cuidado rumbo a lo de su hijo, pero antes de llegar a la esquina, Fernando relojeó el plato y vio que, a pesar que estaba manejando a una velocidad inadmisible para un automóvil, se le estaba por volcar la sopa en el tapizado del asiento e intentó acomodarlo.

Él no sabe qué ocurrió. Al menos no lo recuerda. No puede aceptar aún hoy que en el momento que quiso acomodar el plato de sopa con una mano “volanteó” involuntariamente con la otra. Pero terminó arriba de un árbol. El Mazda quedó apoyado sobre su paragolpes trasero en la vereda, parado y erecto apuntando el cielo con vehemencia casi al punto de caer para atrás.
Los vecinos lo ayudaron a salir del cockpit y Fernando, que ya era un hombre grande, bajó con cuidado emulando a un astronauta por la posición en que se encontraba, y al rato vino la grúa y retiró el Mazda de la vereda de la tranquila calle de la Florida en que se encontraba.



Y la sopa se le volcó. Y manchó el tapizado. Y ahora no recuerdo, pero el arreglo del auto le salió, creo, la mitad de lo que le había costado comprarlo cero kilómetro hacía poquitos meses. Creo que el episodio fue a mediados de 1994.

Fernando tendría ya casi 70 años cuando cometió ese estúpido error. Y créame, mi amigo, que es uno de los baluartes e íconos de mi primera juventud. No quiero fanfarronear, pero puedo asegurar que Fernando es el hombre más correcto, más seguro, y que mejor manejó su economía y protegió a su familia durante toda su vida de todos los que conozca. Y conozco muchísima gente.

Al día de hoy no entiende qué es lo que quiso hacer o por qué no le hizo caso a su mujer en esperar en poner la sopa en un tupper, lo que sí garantiza, ahora que mira el episodio desde lejos y habiendo pasado tanto tiempo, es que a veces la cabeza no te deja pensar bien cuando uno está a mil o tiene muchas cosas que hacer. Y son esos momentos los que uno aprovecha para hacer pelotudeces inadmisibles.


A pesar que a Eugenio Zaffaroni no tengo el gusto de conocer, puedo señalar que se debe tratar del magistrado más correcto que haya pisado la Suprema Corte de Justicia. El Dr. Eugenio Zaffaroni fue el hacedor de grandes y sustanciosos cambios y será un importante eslabón en los que están por definirse inminentemente.
Y es el ancho de espadas de Cristina, y la protege y defiende cercándole el flanco de los tiros despiadados de Magnetto, Noble, Mitre, etcétera.



Zaffaroni dice que sería un tonto o un incapaz si hubiera alquilado esos departamentos a las prostitutas de haber sabido que los utilizarían con esos fines.
Y esta situación no tiene nada que envidiarle a la sopa de Fernando porque, lamentablemente, Eugenio debería saber que si hay en este país una persona que tiene que tener la cola limpia e inmaculada al punto en que se refleje su propia imagen en ella, esa persona es él. Mucho más adelante que la presidenta misma.

Y hoy discutí bastante con mi mujer en el auto, que me manifestaba, indignada, que con seguridad le habían puesto los prostíbulos a propósito. Y realmente coincido con esa teoría, porque es inimaginable suponer tamaña coincidencia (que unas prostitutas hayan alquilado justo los departamentos de Eugenio Zaffaroni pudiendo elegir entre miles y miles de opciones).

Pero ahí está el huevo, y no lo pise, querido lector. Porque vuelvo a lo del párrafo anterior: Eugenio Zaffaroni debe protegerse de este tipo de maniobras porque es un alfil indispensable en la cruzada por desbancar a los monopolios. Y debería saber, siendo quien es, que en cualquier momento y en cualquier lugar, le pueden tirar un sorete a su paso. Y debe estar atento, porque es muy fácil pisarlo. Casi tan fácil como evadirlo.

Eugenio Zaffaroni no puede escudarse en que a él sus propiedades no le interesan, que ni siquiera sabe dónde se encuentran ubicadas, porque no es posible que no lo sepa. Por más que Víctor Hugo le apañe el desatino advirtiendo que él tampoco sabe en donde se encuentran sus dos departamentos que tiene alquilados.
Eugenio Zaffaroni, siendo quien es, debería haber firmado un contrato con la inmobiliaria que le administra las 15 propiedades, clausulando rigurosamente las cuestiones que de ninguna manera podrían ocurrir en sus departamentos. Esto es algo que hacen incluso los propietarios comunes:

Quiero sólo hombres separados que vivan solos y que sean silenciosos. Quiero una familia con un nene. No quiero perros. No quiero chicos. Quiero una señora mayor. No quiero prostíbulos. Todos los propietarios señalan sus requerimientos. Yo he alquilado y me han dicho que no y que sí según mi condición de hombre solo recién separado.

Así que bueno, así estamos. Eugenio Zaffaroni no tenía idea de que en seis de sus quince propiedades funcionaban prostíbulos porque él ni siquiera sabe en donde se encuentran afincadas sus propiedades.
Y La Nación y Clarín se hacen la nueva panzada del mes. Ya tuvieron el as en la manga de Schocklender. Luego tuvieron el as en la manga de la desatinada expresión de Estela de Carlotto ("esa mujer es una apropiadora", señalando a Ernestina) y ahora, que justo, justo, Cristina le prohibió seguir recaudando plata a lo perro con el rubro 59. Justo, justo, Zaffaroni tiene seis prostíbulos...



Y esto va a continuar, ¿eh?, por siempre. Cristina no podrá derrotar jamás a Magnetto. Porque Magnetto es invencible e inmortal. Y porque tiene una telaraña muy bien tejida, muy vieja y muy resistente. Y ningún político por más alto cargo que tenga podrá con él.
Salvo que ese político no tenga ninguna mancha. Y que sus súbditos tampoco las tengan. Y que su Corte Suprema de Justicia esté más inmaculada que un bebé recién nacido.

Otro as en la manga. Y ya van varios. Y no veo una luz en el camino, porque sigo viendo soldados irresponsables enarbolando espadas de papel mojado.

Esto no termina más.


Les dejo como regalo la transcripción de la nota obcecada hasta la desesperación que le propinó hoy en la mañana Víctor Hugo en su programa de Continental.



Me gustó rescatar esta frase y ponérsela como título:

“No hay mortaja con bolsillo”

Víctor Hugo: ¿Ha descansado bien, doctor? (lamer…)

Eugenio Zaffaroni: No, esto se ha convertido en un vendaval político insólito, lo siento muchísimo, es algo que me ha superado totalmente. Francamente no puedo dar más explicaciones de las que he dado. Lo único que he hecho es que he privilegiado naturalmente mi actividad pública y la docencia. El día tiene 24 horas y como no tengo mucho interés en el dinero he delegado totalmente el manejo de mis 15 propiedades.

VH: Usted sabe, doctor, que yo tengo 2 departamentos alquilados… y no sé dónde están. Francamente no sé dónde están. Sé la calle. Nada más. (Ay, ay, ay ¿cómo hago para seguir escuchándolo?)

EZ: Claro, usted sabe que muchos de esos inmuebles, no los 15 naturalmente porque algunos los he heredado de mi familia o incluso he pasado mi infancia en alguno de ellos, etcétera, etcétera, pero otros no los he visitado nunca. He firmado la escritura nada más… Porque he heredado terrenos, en algún momento… de un patrimonio de mi abuelo, bastante deteriorado a lo largo de muchos años de mala administración y bueno, como tenía que pagar impuestos y no rentaba nada he vendido los terrenos y cambiado por departamentos, de modo que la inmobiliaria se encargó y yo le he hecho como inversión.

VH: ¿Sabe cuánto cuesta el alquiler de los departamentos, de esos que están comprometidos entre comillas? (No están comprometidos entre comillas, Víctor hugo, están comprometidos. Hasta Don Eugenio lo manifiesta, lamé un poco acá, que te faltó)

EZ: Aproximadamente entre mil quinientos, mil seiscientos pesos. Aproximadamente. Ese es el precio de los alquileres. Son 4 departamentos en ese monto.

VH: ¿Que son? ¿departamentos de 60 metros?

EZ: Más chicos.

VH: ¿Qué medidas ha tomado en medio de este… berengenal?

EZ: Las que tomaría cualquiera, que me devuelvan los inmuebles. Hay una desnaturalización del contrato de locación y soy víctima de una desnaturalización del contrato. Eventualmente si me hubieran hecho una demanda por parte del consorcio podría ser responsable de daños y perjuicios… De modo que lo que he hecho es negociar la desocupación rápida de los inmuebles.

VH: ¿Sabe cuánto tiempo llevaron ocupados esos inmuebles? (y acá se corrige, para que el Dr. Zaffaroni no tenga que responder esa pregunta) ¿Qué dice la inmobiliaria a todo esto?

EZ: La inmobiliaria… Yo no quiero ponerme en frente de la inmobiliaria en este momento porque necesito negociar que se vayan rápidamente. Y creo que lo he conseguido, por lo pronto le he dado unos días para que retiren los muebles que quedaron adentro de los inmuebles y bueno, cambiaré de inmobiliaria, qué le vamos a hacer.

VH: ¿Nunca tuvo un vecino que le diga: Mire doctor que acá un departamento suyo está utilizado de tal manera?, nunca recibió un dato de esos…

EZ: No, y además, no… Vivo lejos además de los departamentos, no, no, no. Ni paso por esos lugares… No tengo idea de nada, no…

VH: En realidad quienes alquilan tampoco saben de quienes son los departamentos… (Sí, Víctor Hugo, lo saben. El nombre del propietario viene en la boleta del impuesto inmobiliario y en la cuota de gastos centrales. ¿Nunca alquilaste? ¿Siempre viviste en casa propia?)

EZ: Bueno, no lo sé. En algunos departamentos hay expensas que las pagan a mi nombre, de modo que sí, ellos lo podrán saber y en el consorcio naturalmente que lo saben. (¿No te dije?)

VH: ¿Cómo se alquila? ¿Pagando la expensas el propio inquilino? (Ay, ay, ay… A veces no me explico cómo es que estás donde estás…)

EZ: Naturalmente.

VH: Sabe que me da vergüenza preguntarle tanto, porque me parece que lo estoy investigando, pero finalmente a la gente “del común” que es la que importa en todo esto, porque a la farándula política que navega en sus intereses y todo lo demás hay muchas miserias en todo esto, pero el ciudadano común está desprotegido frente a frases tan simplistas como la que se dice a cada rato: “A mí me cuesta creer que no supiese nada”

EZ: Bueno, pero, ehm, hay una cuestión que es la siguiente: yo no pretendo que la gente crea que soy una persona honesta o que sabía o que no sabía, no, no. No me importa. Cada uno es dueño de creer o de tener la imagen de otro que quiera tener… Eh, lo que realmente me asombra es que alguien crea que si yo después de 35 años juez penal o de 40 años de criminólogo, voy a cometer un ilícito de esta naturaleza lo voy a cometer en unos inmuebles pequeños y a mi nombre. Eso sería directamente un tonto, un incapaz. Y creo que eso está probado que no lo soy. Lo otro… cada cual puede creer lo que quiere… y por otra parte no sé cuál puede ser la ventaja patrimonial de estar alquilando 4 departamentos al precio corriente… no sé.

VH: Claro porque podría ocurrir que, dada la actividad que hace, el departamento estaba alquilado en 15000 pesos de manera de sacarle un buen resultado. Y de todas maneras no sería un ilícito, de ninguna manera, pero sería, éticamente, un desvío. (¡¿Cómo?!)

EZ: Claro, sí, sí, sí

(Muchacha de la producción): Esto se publicó, se publicó que el costo de los alquileres era de entre 5000 y 5500 pesos.

EZ: No, no, no. Son 1500, 1600 pesos promedio. Está en eso.

VH: ¿En cuánto tiempo cree que van a quedar…? (Decilo, Víctor, decílo: “desalojados”)

EZ: En una semana.

VH: Sabe, hemos hablado con alguna gente, usted estaría en camino, no tiene por qué saberlo (lamer…) Eva Chiverti, Estela Marys Martínez, a la que usted conoce… ¿Cómo se siente frente a los silencios y a las apariciones públicas?

EZ: Bueno, hay pocos silencios, realmente estoy tratando de contener un poco a la gente porque no quiero que esto se magnifique y aparezca yo en el medio como el ícono de, de…

VH: ¿Es usted el que pide que no participe mucha gente? ¿A sus compañeros de la corte les ha pedido usted? Porque quisiera retirar en este caso una crítica… (Uy, ya duele tu lameculización)

EZ: No, no he hablado con ellos, el primer acuerdo lo tenemos en un par de días, este… de modo que no hemos hecho un acuerdo desde el martes de esta semana porque es la primera reunión después de la feria. Este… bueno, por lo menos del presidente de la corte he recibido todo el apoyo y toda la solidaridad aunque con los otros colegas no he hablado.

VH: ¿Por qué será la campaña? Porque es una campaña a tal punto que me comentaba recién Cinthia García, una compañera, que en algunas redes sociales motorizadas por las mismas páginas amarillas donde apareció la denuncia entre comillas de Fundación Alameda, repercuten otra vez, algunos cuestionamientos que se le hicieron cuando usted iba a ser mencionado juez de la corte y que naturalmente ahí había una revisión y una discusión sobre su vida…

EZ: ¿A qué se debe? Bueno, creo que se debe a que el poder no es algo que uno tiene. Es algo que otros le atribuyen, entonces ha habido cosas que he desmentido permanentemente: Candidatura a Jefe de gobierno de la ciudad, una supuesta candidatura a vicepresidente de la república, un despropósito que desmentí totalmente y los hechos demuestran que eso no ha sido cierto. Pero a partir de ahí creo que se me atribuye un poder que no tengo ni que tengo ganas de ejercer. Ni me interesa. Y bueno, de ahí resulto blanco de esto que es una nueva modalidad que se instala en el país que no es nueva. No es nueva en el mundo, quiero decir. Es la modalidad “Berlusconi”, creo que “Boffo” fue el periodista que fue blanco de una cosa parecida. Creo que se llama “Boffismo”, es una técnica que realmente es muy deplorable, espero que esto no se instale en la política argentina, sería terrible porque es erosionar directamente cuanta persona se… Porque esto es una destrucción de la democracia.

VH: ¿Usted sabe doctor que yo tengo que preguntarle porque estoy muy mortificado como gran parte de la sociedad (lamer…), por todo lo que está ocurriendo, uno le pregunta sobre lo que está ocurriendo con la campaña periodística y en la medida que usted lo dice lo que en realidad ocurre como repercute es, siendo todavía más mentirosos, más mafiosos, más persecutorios… con lo cual uno queda, me pongo en su lugar, un poco encerrado: O no digo nada y otorgo, o respondo y los estoy provocando para que sean todavía peores de lo que ya son…

EZ: Sí, realmente yo hablo poco con los medios (con Víctor Hugo nomás) porque no tengo ninguna necesidad de sobreactuar. En definitiva si los diputados quieren hacerme preguntas que me formulen preguntas concretas, yo no tengo nada que ocultar ni en mi vida pasada ni en el presente. En consecuencia, más aún, me siento muy incómodo de que esto repercuta en medio de una campaña electoral donde tengo el mayor respeto por todos los candidatos no, no… En medio de un vendaval político que me supera ampliamente porque es una situación que no la he creado ni, ni, ni deseo estar en medio de esto ¿no?

VH: Bueno, ese es el drama, doctor, y le pido una reflexión al respecto porque finalmente, el otro día escuchaba a Gordon Brown, el ex primer ministro decía: Si esto me pasaba a mí que queda para el ciudadano común, y me pregunto, doctor Zaffaroni qué queda para el ciudadano común? Por ejemplo, esta información que da el diario La Nación: “El gobierno de Cristina Kirchner respaldará al juez de la corte suprema, que quedó envuelto en un escándalo por el alquiler de 6…” ¿son seis?

EZ: Hasta ahora yo he detectado 4. Hay un quinto que estoy viendo, ehm… Quiero aclarar que tengo 15 propiedades en donde en 10 u en 11 no pasa absolutamente nada (¡Gracias a Dios!), ¿eh? Ehm, hay un sexto, en el cual han protagonizado un hostigamiento respecto de gente que tiene un establecimiento perfectamente legal y que no tiene nada que ver con esto, además…

VH: Según pudo saber La Nación ayer, “Zaffaroni se reunió con el secretario legal y técnico Carlos Zaninni, el hombre más cercano a Cristina Kirchner, a quien dio detalles de sus explicaciones” “También se habría entrevistado, “habría”, entrevistado con el ministro de justicia, según pudieron saber informantes, Zaffaroni fue a explicar su inocencia, pero nadie le cree mucho acerca de que no supiera nada”… o sea , todo esto es una construcción, entonces, esto que dice La Nación, que con Clarín son dueños de la mayor parte de los diarios del país, esto se convierte en zócalo televisivo permanentemente. Todo el día. Usted tiene la defensa de decir esto en radio ante 200, 300 mil personas, será replicado por algunos medios que están en relación 9,5 a 0,5 con los medios dominantes, ehm, ¿cómo se vive así? ¿Se siente envuelto en una atmósfera irrespirable?

EZ: No, no estoy volviéndome paranoico, pero esto comienza con un jackeo de cuentas, con una publicación de cuentas de mails, donde utilizaron mis cuentas para enviar mails que contestaron que yo no había mandado, etc., mails falsificados… Empieza por ese lado, y me llamó mucho la atención que los primeros mails que se publicasen en ese caso fuesen de 3 o 4 personas entre las cuales yo estaba, este…bueh. Después dejé de ser partícipe de una elite tan selecta y entonces publicaron mails de media humanidad, ¿no? Luego estoy recibiendo mails extraños, de personas y entidades con las cuales no tengo vinculación en mi cuenta, a cada rato cambio la contraseña pero… y luego comenzó este disparate, esta novela en donde pretenden hacer suponer que yo tengo o soy parte de una red de explotación de prostitutas.

VH: Ahora usted ha construido su vida, naturalmente entre otras razones, para darse satisfacción a su hambruna por la justicia, por la filosofía jurídica, pero también construyó un nombre. Ese nombre, hoy día, es manoseado de esta manera, en esa relación 9 a 1 (ya subió un poco…) De todas maneras, usted sabe que está perdiendo en esa pelea…

EZ: Sí, por supuesto.

VH: Bueno, pero ¿cómo reacciona? ¿Está entristecido?…¿Le dan ganas de tirar todo al diablo?, ¿le dan ganas de tirar sus mil libros escritos por la ventana…? (25 libros escribió, Víctor Hugo, 1000 son 975 más de los que escribió. 25 libros son muchos, no hace falta agrandar al pedo la cifra. Contenete un poco porque estás por llegar al orgasmo)

EZ: No, los mil libros escritos no porque eso es lo que va a quedar cuando uno se muere (¿Ves? Hasta le hiciste creer que escribió mil libros…). No, entre otras cosas me he desentendido del manejo de bienes, etcétera, porque estoy absolutamente convencido de que no hay mortaja con bolsillo, así que lo que va a quedar es eso, quedará la acción universitaria, quedarán las enseñanzas de uno, y esta porquería va a desaparecer… yo tengo una filosofía muy existencial, ¿no? Este…

VH: ¿Y la cuestión política y la personal? Porque naturalmente hay personas con las que usted ha discrepado, naturalmente porque usted es un hombre, que con una gran mansedumbre ha sido un gran peleador, por sus convicciones, por su manera de ver las cosas es un verdadero maestro, es una de las 10 personalidades de este país (Paaaaa, ya llega al climax, ¡ya llega al climax!) Ni hablar de medirlo con cada uno de los dueños de las editoriales que en estos momentos lo, lo, lo, lo sacuden (¡Ahhhhh! ¡Llegó!) Eh…, tener esa personalidad y observar el comportamiento de personas que en algún momento han sido sus pares, usted se debe haber encontrado mil veces con las personas que en estos momentos digitan todo esto…

EZ: Sí.

VH: Habrá tomado un…(¡No!, ¡no digas “café” que lo compromete!) Habrá tenido una conversación seria, importante, los habrá entendido también como pares suyos ¡No lo son!, pero los habrá entendido como pares suyos sociales por lo menos. Hay una pertenencia común…

EZ: Sí.

VH: ¿Cómo se siente frente a ese tipo de gente cuando repasa esos rostros con los que alguna vez ha estado en contacto?

EZ: Creo que la vida se cobra todo, nada es gratuito y bueno, en algún momento habrá una respuesta de la propia vida respecto de ellos. Hay momentos en que uno hace un balance, ¿qué es lo valido en lo que estoy haciendo? ¿Qué queda? Y lo que queda es lo que uno le pude dar al prójimo, lo que brinda. Y esta gente no brinda nada, ¿no? Lo que brinda es odio, afán de dinero. Y no nos olvidemos que el afán de dinero, después de todo, cuando uno tiene una cantidad de dinero y supera lo que puede gastar en su vida y en diez vidas más que tuviera, es porque no logra deglutir la muerte ¿no? Es como que excluye la muerte de la vida y termina incluyendo la vida en la muerte ¿no? Y eso a la larga tiene precio. No es que esté pensando en algo karmático, es que tiene precio en la propia salud.

VH: Mhm. Usted lo va a pagar muy caro también ¿eh? De alguna manera a la larga (acá le vaticinó un cáncer al pobre Eugenio…) porque estos dolores físicos y morales, esta impotencia… no me diga que no siente un poco de rabia interior, doctor…

EZ: No, por supuesto que la siento, pero logro canalizarla.

VH: Eso es muy sabio (lamer…), porque no siempre todos pueden canalizar. Ehm, ¿qué va a hacer en los términos prácticos, qué es lo que cree usted que viene? ¿Se animarán a invitarlo a la cámara de diputados, por ejemplo, para que dé explicaciones?

EZ: No tengo ningún inconveniente en dar la explicaciones que quieran en la cámara de diputados y donde sea, no… Insisto, no tengo nada que ocultar de mi vida presente ni pasada, de modo que mi comportamiento es absolutamente público. Más aún le digo me, me, me molesta mucho estar en medio de un debate que se convierte de una cuestión de consorcio y de desnaturalización de contrato en una cuestión política central. Me parece alucinante, directamente. Yo he tenido siempre un enorme respeto por toda la gente de la política. Valoro enormemente el esfuerzo que implica la política. Sé perfectamente las horas, la dedicación, la malasangre, la privación de estar con la familia, los diez mil compromisos que hay que atender, etc. Y creo que hay que cuidar muy bien a la gente de la política. Uno puede tener más afinidad ideológica con uno o con otro, etc., pero creo que todo el mundo merece un enorme respeto y bueno, me duele estar en medio de un escándalo político de esta naturaleza ¿no? Que esto se convierta en algo que…

VH: ¿No le dan ganas de tomar a usted la iniciativa de ir a la cámara de diputados sabiendo que en una de esas lo llaman?

EZ: Sí. No tengo ningún inconveniente…

VH: Hay una pequeña reacción en la UCR después de lo que dijo Alfonsín, no quiero dar nombres concretos para evitar lo que sea una confrontación personal, pero hay algo que me parecería mejorar un poco el panorama. Ya Gil Lavedra había dicho y ahora creo que el propio radicalismo en su conjunto? (le pregunta a su muñequito, Daniel López)

Daniel López: Es, es Gil Lavedra, se está tomando al radicalismo porque es el jefe del bloque de diputados y además es el hombre del radicalismo en la comisión de juicio político, esta mañana con Magdalena dijo que no pone en duda la inocencia del…

VH: No, pero hay algo de la UCR

DL: Pero tomando palabras también del propio Gil Lavedra

VH: Que decía que el propio Alfonsín no había pedido la renuncia.

DL: Claro, lo dijo Gil Lavedra acá con Magdalena.

VH: ¿No será que hay personas que colocan la línea de salto muy alta, no? Lo primero que a mí me sucedería en su lugar sería estar perplejo…

EZ: Bueno estoy asombrado, pero uno vive la Argentina desde hace muchos años y realmente creo que en la república Argentina uno no puede asombrarse casi de nada ya, jejejeje, hemos visto tantas cosas, jaja, que, francamente, bueno… es, es, es una más.

VH: Pero mire lo que ha escrito Eduardo Galeano en la contratapa de su libro: “El peligrosímetro, es decir, qué es lo que sentimos como peligroso por la estatura que tiene la sociedad manda a matar toda sombra que se mueva” ”Los grandes medios de comunicación son grandes miedos” dice Galeano “Las campañas electorales parecen películas de terror, y la criminología corre riesgo de convertirse en una ciencia de la cerradura” a Galeano hay que llamarlo y preguntarle si ve el futuro porque esto está escrito…

EZ: Está escrito mucho antes, jeje. Sí, sí. Yo creo que esto es parte de una campaña, la campaña tiene un objetivo, que es forzarme a renunciar a la corte, de esto me he dado cuenta ayer (…) Hay un sujeto que usa mi nombre en twiter y ha divulgado esa versión, han llovido preguntas del periodismo sobre la presidencia de la corte al respecto, este… realmente ahí ya vi cual es el objetivo, realmente y no, no pienso renunciar. Esto no tiene ningún sentido. Probablemente saben e incluso alguna vez lo he dicho yo, que estoy cansado de estar en la corte, que quiero irme, este… y han pensado que con esto me podían dar el empujón para irme, este…

VH: Pero no sería el momento. No sería el caso. (No, por Dios, quedate tranquilo, Víctor, que este no es el caso…)

EZ: No pienso irme en este momento.

VH: Doctor, no quiero dar más vueltas en círculos, aunque es todo un privilegio contar con usted en estos días para hacer una nota, me da mucho gusto y le reitero lo que seguramente digo en nombre del 99% de las personas que nos están escuchando porque conozco a la audiencia que nosotros tenemos al menos en nuestra franja horaria (no quiere poner las manos en el fuego por los hijos de puta que escuchan Magdalena y a Fernando Bravo…) de radio Continental, ehm… Le expreso toda mi admiración (ya le debe doler el ganso a Don Eugenio de tanto chupeteo…) y le pido con todo mi corazón mil disculpas por todo lo que está padeciendo…

EZ: No, por favor, soy yo que le agradezco e insisto en una cosa, por favor, esa noticia de La Nación es absoluta y totalmente falsa.

VH: Me da una idea, y cada día, ehm, hacer un noticiero mentido (¡ya está el Barcelona, Vitorúgo!…) es decir, tomar, porque las noticias mentidas son muchas cada día, ehm, informativos que son mentira, y dar la noticia que, por que esto es… ¿Sabe? A mí, yo no tengo problema de, de, de una discrepancia ideológica…

EZ: ¡No, no, no!

VH: Pero que se animen a recorrer este camino…

EZ: ¡No!

VH: Periodistas que tienen que dar la cara, así sea la cara que tienen ¿no?

EZ: Yo le ruego al señor Ventura que tenga la amabilidad de informarse con mejores informantes.

FIN.

Se puede escuchar este reportaje en:

http://continental.com.ar/programa.aspx?id=742304&au=1525642

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